Definición del Gran Priorato Templario de Chile

 

La Orden del Temple, nacida en Francia el 12 de junio de 1118 por la necesidad de prestar seguridad a los peregrinos de Tierra Santa y a la civilización Cristiana en Oriente. Se define como una “Orden de Caballería Cristiana, iniciática, filantrópica y como una hermandad cristiana ecuménica”, encuentra su origen en los altos ideales y Principios de la Caballería Cristiana, para irradiar desde estos su  actuar hacia todos los individuos, sin distinción política, de credo, etnia o religión o clase social.

 

Orden:
Una Orden está constituida por un conjunto o congregación de personas, reunidas bajo el mismo ideal espiritual, que llamamos Convento, que tiene por objetivo un Noble fin, en unidad jerárquica.

 

Caballería:

En el ámbito trascendente, se refiere a la custodia y adecuada transmisión de lo sagrado y del conocimiento ancestral. Se refiere, además, a la defensa de la justicia, ya que, tanto el Caballero como la Dama Templaria, siempre antepondrán los intereses de quienes defienden o protegen sobre los propios. Siempre estarán en las causas nobles y liderando a sus grupos sociales en los que estén insertos. Quien quiere, pues, entrar en la Orden de Caballería debe meditar y pensar en el noble principio de ella; y conviene que la nobleza de su corazón y su buena crianza concuerden y convengan con el principio de la Caballería. "Amor y temor convienen entre sí contra desamor y menosprecio; y por eso convino que el Caballero, por nobleza de corazón y de buenas costumbres, y por el honor tan alto y tan grande que se le dispensó escogiéndolo y dándole caballo y armas, fuese amado y temido por las gentes, y que por el amor volviesen caridad y cortesía, y por el temor volviesen verdad y justicia".

 

Cristiana:
Se declara y reconoce como una Hermandad Cristiana Ecuménica, seguidora de Jesucristo, Nuestro Señor y también Mariana, pues, desde los comienzos, esa fue la profunda devoción de la Orden. Una primitiva invocación rezaba: "Nuestra Señora, que estuvo en los inicios de nuestra religión y que en ella y en su honor estará, si Dios así lo quiere, el fin de nuestra vida y el de nuestra Orden".

 

Iniciática:
Implica el nacimiento de un nuevo ser: el monje-guerrero, un camino que une las vías contemplativas con las operativas. A través de la iniciación, el Templario comienza su marcha, se ordena a sí mismo hacia su propia naturaleza, como ser intelectual, volitivo y libre, y se realiza en la comunión con Dios, hecho posible a través de la Revelación Divina de Jesucristo Nuestro Señor
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Filantrópica:
Como las raíces latinas lo indican, significa que nuestra Orden ama y presta ayuda al hombre, como Obra del Creador. Por tal motivo la Orden considera a todo el género humano como "hermanos en la Creación". La filantropía debe manifestarse en obras concretas tanto individuales como colectivas. Además, el Temple defiende la santidad del individuo, ya que, para el Temple, todo hombre es Templo del Espíritu Santo. La tiranía del tiempo y del dinero, propia del mundo moderno, atenta contra la específica actualización de las potencias del hombre. El Temple siempre ha tenido y tendrá una profunda actividad civilizadora.

Ecuménica:

Significa que nuestro Gran Priorato Templario de Chile, recibe en su seno a todo cristiano de cualquier confesión, que desee servir a nuestro Señor Jesucristo a través de la Orden de caballería, ya que fieles al mandato de Jesús consideramos a todo ser humano como hermano en la creación.